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Terra
La Coctelera

Agonía

Después de una fuerte dosis

de desamor y soledad

me encontré en parálisis

observo la precariedad

Qué con sus vicios

se llevó la vida

mi cuerpo yace inmóvil

empieza mi partida

Un demonio succiona

mi hálito ya estéril

quisiera huir de mi condena

más no me es permitido

Caigo a un abismo

mi mente se confunde

en una espesa oscuridad

un hedor se apodera del ambiente

¿Aún guardo mis sentidos?

algo presiona mi pecho

siento la humedad de unos labios

impacientes y otorgantes

Mi caída se haya en calma

y en un instante de un sólo golpe

mi cuerpo succiona el alma

ya no más oscuridad

Huele a nardos el ambiente

Alguien se atreve a sonreír

una luz deslumbrante

la vida me convulsiona, vuelve mi latir

ALONDRA

Dachnavar

Heme aquí desnuda

en una cama extenuada,

insolente e insoluta

solo por instinto tulelada.

Cárnicos deseos,

vicios etéreos,

mezclados en la habitación

disueltos en la tentación.

Mi piel trituras,

con tus dentaduras,

todos mis delirios avivas,

por la interioridad te disipas.

El cuerpo zahiere,

el tacto mutila,

tus manías perfila

hacia mi bajo vientre.

Una y mil veces te mataré,

una y mil veces clemencia pediré,

vuelve a mí, ¡perdición!

en un isntante de extenuación.

¡Oh! Bendito Dachnavar

¡átame, húndeme, despójame,

vacía mi ser, flagela mi destino

y marca sobre mi frente, tu signo!.

ALONDRA.